Montaje del cuello

¡Hola!

Ya estamos de vuelta. Tras montar nuestro canesú y unir las piezas delanteras, ahora le toca el turno al cuello. El montaje del cuello en esta versión es independiente del cuerpo, es decir, se cose a la costura del escote, sin bies. ¡Comenzamos!

 

PREPARACION DEL CUELLO


El cuello está formado por dos piezas, por lo que lo primero que vamos a hacer es entretelar una de estas dos piezas, pero sin el centímetro de costura añadido.

La pieza entretelada será, a partir de ahora, la pieza superior y, la que no está entretelada, la pieza inferior de nuestro cuello. Vamos a doblar, ayudándonos de la plancha, 1cm hacia el revés la parte que irá unida al escote de la pieza del cuello exterior. Encaramos los derechos de ambas piezas y sujetamos todo alrededor con alfileres, o con un hilván.

                                 

Cosemos con un pespunte recto a 1cm del borde, rematando al principio y al final y dejando abierto (sin coser) la parte que se une con el escote.

A continuación, recortamos el margen de costura, dejándolo de unos 5mm y realizando cortes en diagonal en las esquinas del mismo, para que al darle la vuelta a nuestro cuello, éste asiente perfectamente. Plancha las costuras abiertas hasta donde te sea posible.

                                 

 Una vez dado la vuelta, sacamos bien las esquinas, planchamos con cuidado, guardando la forma del cuello y realizamos un pespunte por todo el filo (a unos 2 ó 3mm del borde).

 

MONTAJE DEL CUELLO


Esta es la parte más complicada de esta versión, sobre todo por la precisión que se necesita a la hora de colocar las piezas del canesú. Las marcas de montaje son la clave para que la forma de la espalda se mantenga en su sitio y, a pesar de haber un hueco, asiente como si hubierra tela.

Comenzamos colocando el cuello sobre el derecho de la prenda, la parte superior del cuello, la que va entretelada, va hacia arriba. Hacemos coincidir los extremos del cuello con los centros delanteros. Y los extremos del canesú con las marcas del cuello.

En general, es muy importante, al encarar piezas en el montaje de prendas, empezar fijando las marcas de montaje y, después, repartir el tejido entre ellas. Esto es especialmente importante en este cuello ya que, si el extremo del canesú no está en su marca, es probable que se distorsione la forma del hueco.

Sujetamos con alfileres, hilvanamos y cosemos por la línea de costura, teniendo cuidado de no coser el cuello superior, rematando al principio y al final de la costura.

 

 

Planchamos el margen de costura abierto y, después, lo planchamos hacia el interior del cuello. Este paso es muy importante para que asiente bien. Ahora, llevamos el margen de costura que doblamos en la pieza del cuello superior hacia el revés de la prenda, alineándolo con la línea de costura que acabamos de hacer.

                             

                             

 

Sujetamos con alfileres, hilvanamos y planchamos bien. Finalmente, hacemos un pespunte al filo del canto doblado del cuello y planchamos para dejarlo perfecto.

 

¡Y listo! Cuello terminado y bien asentado. ¿Qué os ha parecido? Recordad que podéis dejarnos todas vuestras dudas en los comentarios de esta entrada. ¡Ya no queda nada para terminar nuestra camisa!

Nos vemos en la próxima entrada, ¿preparadas para montar las mangas? ¡Hasta la próxima!


 

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